Escale la montaña por la cual el famoso sitio arqueológico lleva el nombre. El silencio que la rodea, el viento que sopla por encima de ella, el cielo azul celeste y el bosque nublado crean un marco natural para la caprichosa geografía del Cañón de Vilcabamba y los espectaculares nevados de Verónica y Chullunk.