Rodeado por un exuberante bosque nuboso, el esplendor de Machu Picchu se extiende mucho más allá de sus muros de piedra y terrazas. Innumerables especies de plantas y animales, algunos de ellos vulnerables o en peligro de extinción, están en su hábitat en esta región, haciendo de Machu Picchu un destino líder para los entusiastas de la naturaleza.
Más de 2800 especies de plantas han sido identificadas en el Santuario de Machu Picchu, un refugio de la biodiversidad lleno de helechos arbóreos, plantas epifitas, bromeliáceas y más de 400 variedades de orquídeas.
Esta histórica ciudadela es un imán para los observadores de aves, con cientos de especies de aves que han sido avistadas. Entre las aves que se encuentran en el fascinante Machu Picchu está eñ fabuloso cóndor andino (Vultur gryphus) y el gallito de las rocas (Rupicola peruviana), considerada el ave nacional de Perú, junto con una impresionante variedad de colibríes coloridos, como el colibrí rutilante (Colibri coruscans).
El oso de anteojos (Tremarctos ornatus), endémico de América del Sur y considerado una especie vulnerable, es quizás el mamífero más importante del santuario. Otras especies importantes son el puma (Felis concolor), la taruca (Mazama chunyii), el venado andino, y varias especies de monos, como el Lagothrix sp., que también está en peligro de extinción.
Esta abundante belleza natural está rodeada por majestuosos picos nevados, como el Salkantay (6.271 msnm) al sur y La Verónica (5.750 msnm) al noreste, mientras que las aguas del Vilcanota, el río sagrado Inca, atraviesa el místico terreno del santuario histórico de Machu Picchu.